Llega un momento en que Wix te queda chico. Quieres cambiar algo y no se puede. Quieres agregar una función y no existe. Quieres bajar el costo y descubres que la renovación viene en dólares.
Ahí aparece la pregunta: ¿y si me cambio a WordPress?
La respuesta corta es que sí se puede, que vale la pena en la mayoría de los casos, y que no es apretar un botón. Wix no fue diseñado para que te vayas fácil. Vale la pena saber eso antes de empezar, no a mitad de camino.
Lo primero: qué se puede exportar y qué no
Esta es la parte que casi nadie te dice antes de que empieces.
Wix no entrega un archivo con tu sitio adentro. No hay un botón de «exportar todo» que te deje un paquete listo para subir a otro lado. Lo que puedes recuperar es esto:
- Las entradas del blog: sí, mediante el feed RSS. Es el único contenido que sale de forma más o menos automática.
- Las páginas: no. Hay que rehacerlas. El texto se puede copiar, el diseño no.
- Las imágenes: hay que descargarlas una por una o con herramientas, y volver a subirlas.
- El diseño: no se traspasa. Wix arma el sitio con su propio sistema, que no existe fuera de Wix.
- Los productos de tienda: se pueden exportar en algunos planes, pero hay que revisar cada ficha después.
Dicho de otra forma: migrar de Wix es en realidad rehacer el sitio, aprovechando el contenido que ya escribiste. Eso no es malo. Suele ser la oportunidad de arreglar lo que nunca te gustó.
El paso que casi todos se saltan: las redirecciones
Acá está el punto que separa una migración bien hecha de una que te borra del mapa.
Si tu sitio en Wix llevaba tiempo en línea, Google tiene guardadas sus direcciones. Cuando publicas el sitio nuevo, esas direcciones cambian. Si no le avisas a Google que la página vieja ahora vive en otra parte, pasa lo siguiente: quien haga clic en un resultado de búsqueda llega a un error, y Google, después de ver eso varias veces, deja de mostrarte.
La solución se llama redirección 301. Es una instrucción que dice «esta dirección se mudó de forma permanente a esta otra». Google la entiende y traspasa a la dirección nueva el historial que tenía la vieja.
Lo que hay que hacer, en orden:
- Anotar todas las direcciones actuales de tu sitio en Wix, antes de tocar nada.
- Definir a qué dirección nueva corresponde cada una.
- Configurar las redirecciones en el sitio nuevo, ya sea desde WordPress o desde el panel del hosting.
- Comprobar una por una que funcionen, antes de dar la migración por terminada.
Es trabajo aburrido. También es la diferencia entre conservar lo que llevas años construyendo y partir de cero sin darte cuenta.
El dominio: tuyo, no de Wix
Si registraste tu dominio dentro de Wix, tienes que sacarlo antes de cerrar la cuenta. Si lo registraste aparte, no hay problema: solo hay que apuntarlo al hosting nuevo.
Este trámite tiene tiempos que no dependen de ti, así que conviene empezarlo temprano y no el mismo día que quieres publicar. Si tu dominio es .cl, acá explicamos cómo funcionan los dominios .cl y .com en Chile.
El orden que evita que tu sitio se caiga
El error más común es apagar lo viejo antes de tener lo nuevo funcionando. El orden correcto es este:
- Uno. Contratar el hosting y armar el sitio nuevo completo, todavía sin tocar el dominio. El sitio vive en una dirección temporal mientras tanto.
- Dos. Revisar todo: textos, imágenes, formularios, links internos, versión móvil.
- Tres. Recién ahí apuntar el dominio al hosting nuevo.
- Cuatro. Activar el certificado SSL y comprobar que el sitio cargue con candado.
- Cinco. Cargar las redirecciones y probarlas.
- Seis. Recién entonces cancelar Wix. Nunca antes.
Entre el paso tres y el cuatro hay unas horas en que el cambio se va propagando por internet. Es normal y es breve, pero conviene hacerlo en un horario de poco tráfico.
Lo que tienes que revisar el día después
Publicar no es terminar. Al día siguiente conviene mirar esto:
- Que el sitio cargue con https y candado. Acá está el detalle de por qué Google penaliza los sitios sin HTTPS.
- Que los formularios de contacto lleguen de verdad a tu correo, probándolos tú mismo.
- Que no haya páginas con error, entrando desde los resultados de Google.
- Que la versión móvil se vea bien. La mayoría de tus visitas llega desde el celular.
- Que el sitio esté cargado en Google Search Console, con el sitemap enviado.
Ese último punto es más importante de lo que parece. Sin sitemap enviado, Google puede tardar semanas en darse cuenta de que tu sitio cambió.
¿Cuándo no conviene migrar?
Para ser honestos: no siempre conviene.
Si tu sitio es una sola página que casi no cambia, no recibe visitas desde Google y te funciona, migrar es trabajo sin retorno claro. Si estás en medio de una campaña con mucho tráfico, tampoco es el momento.
Conviene cuando te pasa alguna de estas cosas: necesitas funciones que la plataforma no te da, quieres bajar el costo anual, quieres que el sitio sea tuyo y portable, o quieres trabajar el posicionamiento en serio y te topas con el techo de lo que la plataforma permite tocar.
Si todavía estás decidiendo, acá comparamos qué implica quedarse en Wix, Shopify o Squarespace en Chile.
Cuánto demora
Depende del tamaño. Un sitio de cinco páginas y un blog corto se puede armar y migrar en pocos días. Un sitio con decenas de páginas, tienda y años de contenido toma varias semanas si se hace bien.
Lo que nunca es realista es «una tarde». Cuando alguien te ofrece eso, casi siempre significa que las redirecciones no se van a hacer.
Partamos por lo primero
Si estás pensando en salir de Wix, lo más útil que puedes hacer hoy es un inventario: cuántas páginas tienes, cuáles reciben visitas desde Google y cuáles no las revisa nadie hace años. Con eso claro, la migración deja de ser un salto al vacío y pasa a ser una lista de tareas.
En AltaHosting hacemos ese levantamiento contigo antes de mover nada, y te decimos con franqueza si te conviene migrar o si estás mejor donde estás. Escríbenos por WhatsApp y lo revisamos juntos: altahosting.cl

